Concierto para delinquir
Llegué temprano. Todos queríamos ver a la lora Virginia. La expectativa era mucha porque se rumoraba que era más que una simple lora.
El concierto lo abrió Soda Estéreo, abucheados por interpretar de manera cínica uno de los clásicos de Virginia. Le siguió Manzanero, a quien nadie pudo ver, hasta la lora era más alta que él.
Después bailó RBD. Fue toda una decepción, hasta la lora doblaba mejor. Los de Gondwana cantaron como si se la fumaran muy verde; Virginia siempre se la fumaba roja. La fiesta la levantó Celedón, pero ni aun así era más corroncho que la lora.
Cuando salió Marilyn Manson nadie gritó. Los grupos religiosos y conservadores guardaban sus huevos para la satánica lora. Mas tarde salió Shakira, otra decepción, las caderas de Virginia se movían mejor, y por lo menos en el acento de esta no se dudaba su nacionalidad.
Finalmente salió Juanes. Nadie lo aplaudió. La lora cantaba mejor, tocaba mejor la guitarra y podía citar más palabrotas en menos tiempos. Ave maría pues, hasta con la camiseta la embarró, pues la de moda no era la negra, era la verde.
Después de tanto cantantucho pobre y mediocre cantaría la lora. Salió entonces un hombre reconocido por ser el representante de Virginia, y se pronunció ante un público expectante:
-El concierto se cancela. Antes de que cantara Virginia, el gato de Uribe se la comió-
febrero 2, 2008 a 4:52 am
Esto está del putas! del putas! del putas! del putas!