Aberración

hermosocaballo1.jpg

¿Cómo te atreves a vivir? ¿Cómo puedes seguir acá cuando todo lo que has tocado lo has vuelto peste, inmundicia, ruina? ¿Crees poder seguir jugando? ¿Crees poder mirar a los ojos a alguien a quien tal vez mañana arruinarás? Eres escoria. Eres un triste peón.

Todos te usaron, te utilizaron como un frío escudo, pero todo cambió, te revelaste, y te convertiste en tu propio verdugo.

Te enamoraste del alfil, lo seguiste a donde fuera, lo convertiste en tu héroe, le entregaste todo sin obtener nada a cambio. Se convirtió en tu sueño, pero era prohibido. Era un alfil, un maldito alfil, tan inalcanzable, tan imposible. Le guardaste devoción y se burló de ti, le profesaste religión, y te golpeó; porque traicionaste su amistad, sentiste lo prohibido, y te prohibiste sentir, pero no hay nada oculto, nada.

Después de alterar al alfil, seguiste con los peones, tus iguales, los usaste, trataste de huir de ese fantasma y te encontraste con ellos, fueron tantos, y ninguno llegó hasta allá, hasta tu alma, hasta tu interior, ninguno te entregó el amor que querías, porque solo los utilizaste para tu satisfacción, para tu asquerosa sed de sexo, sed de pasión.

Encontraste a la torre. La rodeaste, la abrazaste, te aferraste a ella. Con un beso te le entregaste, luego ella te dejó, y tú, maldita imperfección, ahora la ves caer sin poder hacer nada, porque comenzaste a darte cuenta que todo lo que tocabas, lo terminabas alejando de ti.

Sin reparos llegaste a los reyes. Si, tu asqueroso peón, te igualaste con ellos, y de nuevo sufriste, porque el sueño terminó perdiéndose, la mecha terminó apagándose porque la reina eligió otro camino, en el cual tú no eras quien querías ser. Y el rey, te juró lealtad, aún cuando tu, perro, engendro del mal, ni siquiera le fuiste sincero; maldito hipócrita, ni siquiera le dijiste que eras un sucio peón que poco tenía de lo que de ti esperaban.

Y ahora, miras hacia un nuevo horizonte, y me pregunto ¿serás capaz? Lo dudo, pero contigo, ya no se sabe. Me das asco, me produces lástima de solo pensar en ti, aberración, desgracia que se pega a mi sangre y me hace ser algo que no quiero, no debo, no puedo…

Las heridas aun no las cierras, y tu corazón busca un nuevo refugio, te sigues confundiendo. Miras hacia quien nunca tendrás, le hablas y caes ante sus respuestas, y a cada paso lo vas poniendo en un pedestal. Y solo puedo decir, en momentos de mi desesperada lucidez, corre, hermoso caballo, corre antes  de que termine la partida.

Advertisement

4 comentarios hacia “Aberración”

  1. Maestro!

  2. Quiero llorar

  3. teniendo encuenta que me dormi en el tercer parrafo estaba muy interesante (: jaja mentiras parce esta soyao…

  4. Maritza Dijo:

    como ya sabes me encantan tus escritos, espero continues surtiendo tu blog. De cada uno emerge un nuevo sentimiento.

    felicidades.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.